Mundo

El sobrepeso afecta los niños urbanos chinos


Uno de cada cuatro niños de las ciudades chinas sufre sobrepeso, según un estudio oficial, que ha despertado la alerta entre los expertos en salud del país, según publica la prensa china.
El porcentaje arrojado por el estudio, elaborado por varios ministerios, contrasta notablemente con los resultados de 1985, fecha del primer informe, cuando sólo uno de cada 500 niños (el 0, 2 por ciento) de entre 7 y 18 años sufría problemas de este tipo.
"Durante un tiempo se consideró que China tenía una de las poblaciones más delgadas, pero en términos de prevalencia del sobrepeso infantil está alcanzando rápidamente a Occidente", dijo Yan Guiren, responsable del Ministerio de Educación, uno de los participantes en la elaboración de la encuesta.
La disminución de la actividad física y el aumento de los vehículos motorizados, en el otrora país de las bicicletas, sumado al cambio de dieta y de las formas de ocio son los culpables del cambio, según Mao Zhenming.
Kariba considera que cumplió ese objetivo.
"Cuando uno va a un psicólogo, es como si tuviera que rebobinar una grabación con la historia de su vida. Le dicen que hable de todas las cosas malas que le pasaron a uno. Eso es triste".
"Pero John nos dijo que hiciéramos lo que quisiéramos y eso nos ayudó a escoger de qué hablar", continúa.
"Desde hace dos años voy a un psicólogo, pero eso no me ha ayudado tanto como la danza".
A pesar de los daños que puedan haber sufrido sus cuerpos, es a través de ellos que los refugiados se han redescubierto a sí mismos.
Los participantes provienen de diferentes partes del mundo.
Mediante el movimiento, pueden decir cosas que están muy enterradas o que son muy dolorosas para expresar en palabras.
Según John Scott, "uno puede hablar con su cuerpo de forma involuntaria, uno puede expresar cosas que no está dispuesto a decir".
Las identidades de los sobrevivientes estaban hechas añicos. Por eso Scott exploró gestos específicos con cada uno de ellos, a veces tomados de las formas de sus nombres, en otras ocasiones sacados de recuerdos de "antes".
Se quedó atónito cuando vio a un hombre hacer una señal de despedida, como lo había hecho al decirle adiós a su familia.
"Cuando vi a Kariba levantar sus brazos sobre su cabeza y mirar hacia arriba, con esa expresión en su rostro, me entraron deseos de llorar", cuenta el coreógrafo.
"Cuando vi a Sebastião abrir sus brazos y respirar, me produjo escalofríos".
La comunidad de la danza -trabajar en círculos o en una pieza en que cada persona es en algún momento levantada por otra- les ha devuelto la confianza en los seres humanos.
En la obra que presentan en Dublín, buscan a otros que los apoyen cuando están perdiendo el equilibrio.
"Sabes que alguien te va a proteger y no te dejará caer", dice Kariba.
"No imaginamos que estamos solos. Es así que el baile nos ha curado. Nos permite abrirnos y pedir ayuda".


fecha edicion
old id
247017
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América