Al parecer, el trigo es resistente a las enfermedades. Esto se ha podido comprobar en un estudio combinando genes tomados de tres especies de gramíneas diferentes, en el primer cromosoma "trigenómico" del mundo.
La investigación ilustra el mejor avance genético posible sin recurrir a la tecnología de modificación de genes.
Los expertos en labores de mejora del trigo, acostumbran a emplear especies de trigo silvestre como fuentes de genes "nuevos" en la búsqueda de variedades resistentes a las enfermedades.
Los genes de resistencia de las especies silvestres vienen acompañados por muchos otros genes en grandes bloques de cientos de ellos, incluyendo a menudo genes indeseables.
La situación puede ser tan difícil de vencer, que los expertos en labores de mejora, algunas veces renuncian a valiosos genes por su incapacidad de encontrar el problema.
Científicos han sido capaces de retener los genes útiles y de desechar los genes indeseables.