El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés) afirmó que de momento no hay señales de que el virus A(H1N1) esté mutando en uno más peligroso, aunque sigue expandiéndose con rapidez por todo el mundo.
Nancy Cox, del CDC, dijo que era "bastante sorprendente" que no hayan surgido más variaciones genéticas del virus, dada su rápida expansión, que ha contagiado ya más de 40.000 personas y provocado en Estados Unidos la muerte de 263 infectados desde abril.
Cox hizo estas declaraciones en el marco de una reunión de la Administración Federal de Fármacos y Alimentos (FDA), en el que las autoridades están considerando iniciar pruebas clínicas en humanos de una vacuna contra el nuevo virus, en un momento en el que se acerca la temporada de la gripe estacional.