España abre la medianoche del jueves la campaña para unas elecciones destinadas a renovar el Parlamento y elegir un nuevo gobierno, que se presentan, por primera vez en varias décadas de democracia, como una amenaza al bipartidismo y sin pronóstico claro.
Durante 15 días, los políticos podrán pedir el voto para sus partidos y el sábado 19 habrá una jornada de reflexión previa a la cita con las urnas del día siguiente, el 20 de diciembre.
Unos 36.5 millones de españoles están convocados a votar en estos comicios.