Los colegios electorales abrieron en Filipinas para unas elecciones generales en las que el polémico Rodrigo Duterte, que defiende la ejecución de criminales para rebajar las tasas de delincuencia, es el candidato favorito a hacerse con la presidencia.
Más de 54.3 millones de filipinos están llamados a elegir a su presidente, a su vicepresidente, senadores, congresistas y unos 18 mil cargos del Gobierno provincial y local.
El candidato a la presidencia y actual vicepresidente del país, Jejomar Binay, acudió a primera hora a votar en Makati.