La cefalea en racimo, una de las más severas, está siendo tratada insertando un electrodo en el cerebro.
El electrodo está unido con un cable a un marcapasos, ubicado en el pecho, bajo la piel, y envía estímulos eléctricos.
Esta radical técnica está destinada a aliviar la situación de pacientes aquejados de incesantes dolores de cabeza.
Barrie Wilson se sometió a la operación en Londres. Ya pasaron cuatro meses y dice que una sola vez le dolió la cabeza, cuando antes le dolía todos los días y lo debilitaba demasiado.