Kenia elegirá mañana al tercer jefe de Estado de su historia, en unas elecciones marcadas por el deseo de cambio, temores de fraude electoral y, por primera vez en casi cuatro decenios, elevadas posibilidades de que la oposición acabe con el mandato del partido del presidente Daniel Arap Moi.
En los séptimos comicios en la historia del país, y los terceros desde que se instauró el sistema multipartidario, 10.4 millones de kenianos -un millón y medio más que en las elecciones de 1997- están llamados a las urnas para elegir, además de presidente, a 210 parlamentarios y 2,093 representantes locales.