El presidente independentista checheno, Aslan Masjadov, principal símbolo de la resistencia chechena, resultó muerto por las fuerzas especiales rusas tras cinco años de acoso, una gran victoria anunciada ayer por Moscú aunque existe el riesgo de que la lucha se radicalice.
La muerte de Masjadov fue confirmada por su emisario en Europa, Akhmed Zakaiev. "Está muerto, es un hecho", declaró.