Los presos de una cárcel de la ciudad de La Paz se amotinaron al parecer en rechazo a la decisión del Gobierno de restringir la entrada de extranjeros que supuestamente hacían visitas turísticas al penal, informaron varios medios bolivianos.
Según las versiones periodísticas y sin datos oficiales por el momento, el suceso se inició el jueves cuando unos 1.500 reos se amotinaron contra la policía en el penal de San Pedro, donde se han oído detonaciones y se han lanzado piedras hacia el exterior de la cárcel.
Un corresponsal de Efe comprobó la fuerte presencia policial en los alrededores de la prisión, donde centenares de agentes, entre ellos de la unidad de investigaciones especiales y cuerpos de elite, intentaron controlar la situación con gases lacrimógenos.
La policía desalojó rápidamente a un centenar de niños que viven en la cárcel junto a sus padres y que fueron trasladados a la sede del Defensor del Pueblo, cercana al penal situado en la plaza de Sucre, cuyos accesos fueron cortados por seguridad.
Hasta el penal de San Pedro se han desplazado varias ambulancias y un vehículo de los bomberos, pero por el momento se desconoce si hay fallecidos o heridos.
Según las primeras versiones de los medios locales, el motín se produjo en repulsa a la decisión del Ejecutivo de Evo Morales de restringir las visitas de extranjeros y de aumentar las medidas de seguridad en la cárcel de San Pedro.
El Gobierno boliviano anunció esta semana la restricción de la entrada de extranjeros a esta prisión después de que la prensa revelara que en el penal se realizaban visitas turísticas, lo que suponía una fuente de ingresos para los reos.
Esta cárcel tiene un régimen abierto, es decir, no cuenta con vigilancia en el interior y las celdas han sido convertidas en viviendas para los reclusos que incluso habitan con sus hijos, quienes todos los días salen del penal para ir a la escuela.
Las autoridades han negado varias veces la existencia de visitas turísticas en ese penal, luego que se difundiera desde hace semanas testimonios en los que se asegura allí se vende drogas a los visitantes nocturnos.