La eliminación del trabajo infantil y el envío a la escuela de los niños, generaría a largo plazo siete veces más de beneficios que de gastos para los países pobres, es decir 5.1 billones de dólares, según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Este estudio pionero estipula que el trabajo infantil puede ser eliminado gracias a la educación universal de aquí al año 2020 con un costo estimado de 760,000 millones de dólares.
La OIT estima que unos 246 millones de niños sufren alguna forma de explotación en el mundo. En total, 179 millones de menores están expuestos a terribles condiciones de trabajo en las que arriesgan la vida y ponen en juego su salud física, mental y moral.
Durante los cinco primeros años de abolición del trabajo infantil los costes serían mayores que los beneficios, pero al cabo de 16 años, la tendencia daría la vuelta y los beneficios podrían alcanzar los 60,000 millones de dólares por año.
"Lo que es una buena política resulta también una buena política económica", declaró Juan Somavia, director general de la OIT en un comunicado en el que presentaba el estudio.
"Eliminar el trabajo infantil generará un regreso importante de las inversiones y tendrá un impacto incalculable en la vida de los niños y sus familias", añadió.
Según este estudio, el coste anual de eliminación del trabajo infantil llega a 95,000 millones de dólares pero representa sólo un 20% de los gastos militares de los países en vías de desarrollo o en transición.
Cuando se consiga eliminar el trabajo de los niños, los beneficios serán mayores que los costes en una proporción de 6.7 frente a 1, aunque algunas regiones sacarán más beneficios que otras.
En el norte de Africa y Oriente Medio, la relación será de 8.4 frente a 1, mientras que el Africa subsahariana será de 5.2 frente a 1, en Asia de 7.2 frente a 1 y en América Latina, de 5.3 frente a 1.
Las familias pobres que viven gracias a los salarios que traen sus hijos sufrirán a corto plazo los efectos de cualquier programa que intente abolir el trabajo infantil. Sin embargo, a largo plazo, la mayoría de ellas ganarán ya que un niño que ha ido al colegio tiene mayor potencial para ganarse la vida que un menor analfabeto.
Según la OIT, cada año de escuela para un niño hasta la edad de 14 años significa un 11% más de salario en su trabajo futuro.
El estudio prevé también un apoyo financiero a las familias que envíen a sus hijos al colegio, como una especie de compensación y siguiendo el ejemplo de Brasil, donde se entrega a las familias entre un 60 y un 80% del dinero que el menor traería al hogar si trabajara a cambio de que la familia le deje ir al colegio.