La alcaldesa de Baltimore (EE.UU.), Stephanie Rawlings-Blake, encontró apoyo de otros cargos públicos y elogios de expertos legales por pedir al Departamento de Justicia de Estados Unidos que investigue al Departamento de Policía de su ciudad por prácticas o patrones discriminatorios.
Después de decir en un principio que estaba decidida a resolver los problemas de la policía por sí misma, la alcaldesa demócrata anunció que había pedido a la fiscal general del Estado, Loretta Lynch, que ordene una investigación sobre derechos civiles.