El Gobierno de Chile declaró en estado de emergencia y catástrofe a la región de la Araucanía -a unos 500 kilómetros de Santiago- después de varios días de lluvias torrenciales, que dejaron un saldo de al menos ocho muertos y 23,000 damnificados.
Estas lluvias que afectaron al sur del país son las peores registradas en los últimos 30 años.
Se estima que por lo menos unos 170,000 kilómetros cuadrados se encuentran bajo las aguas en la región, que produce el 40% del trigo chileno.
Según las autoridades de Emergencias, unas 12,000 personas quedaron aisladas a raíz de las inundaciones.
Se estiman en unos 77 millones de dólares las pérdidas sólo en obras viales por cortes en 138 caminos y puentes a los largo de 12.500 kilómetros de vías, según el director nacional de Vialidad, Carlos Rubilar, y en otros 57 millones de dólares los perjuicios en el sector agrícola, según informe del Ministerio de Obras Públicas de Chile.