Secciones periféricas del huracán "Emily" azotaban el extremo del sur de Texas con fuertes vientos y lluvias torrenciales, provocando cortes de suministro eléctrico mientras muchos residentes se cobijaban en refugios a la espera de mejor clima.
La Cruz Roja de EU calculó que unas 4,000 personas empacaron sus televisores, juegos de vídeo, congeladoras con bebidas y bocadillos y se dirigieron a los 14 refugios establecidos por la región.