El Ayuntamiento de Pekín, sede de los JJOO en dos semanas, aseguró que su nueva política de tráfico, que impide a la mitad de los autos privados circular, redujo las emisiones un 20%.
Según el Gobierno Municipal de Pekín, las principales sustancias contaminantes en el aire, como monóxido y dióxido de carbono, se han reducido desde que el pasado domingo se pusiera en marcha el nuevo sistema de conducción según matrículas, entre otras medidas.