U na nueva tecnología que podría implicar la erradicación de la malaria como una enfermedad que causa miles de muertes anualmente está apunto de ser una realidad, luego que una teoría elaborada por científicos panameños sea comprobada.
La Dra. Carmenza Spadafora, investigadora del Instituto de Investigaciones Científicas Avanzadas Servicios de Alta Tecnología Indicasat en asocio con el médico panameño José A. Stoute y el físico norteamericano Dinesh Agrawal de la Universidad de Pen State, han elaborado una teoría basada en la utilización de emisiones de microondas para destruir los depósitos de hierro presentes en el parásito que se encuentra en la persona infectada.
La investigadora explica que el parásito causante de la enfermedad se mete en los glóbulos rojos de la sangre, extrae el hierro de la hemoglobina y lo almacena en una especie de "bolsa" donde queda concentrado.
Su idea es crear un aparato (similar a un escáner) para irradiar al paciente con emisiones de microondas, en una frecuencia especial que determinarán durante el estudio, y así atacar directamente esos depósitos de hierro en el parásito. El efecto, dice, sería similar al que ocurre al calentar comida en el microondas usando papel aluminio.
El tratamiento no implicaría daño alguno para el paciente y no requeriría la ingesta de drogas ni someterse a prolongados tratamientos. Bastaría con colocar equipos de microondas en los centros de atención médica y que el paciente se sometiera a una sola radiación.
Según Spadafora, este método, también significaría un ahorro significativo para las instituciones de salud, ya que se requeriría un sólo tratamiento.
Fundación Gates apoya investigación.
La iniciativa presentada por Spadafora, Stoute y Agrawal, les valió la obtención de una donación de B/ 100 mil del Programa Grand Challenges Explorarion de la Fundación Bill y Melinda Gates.
La donación permitirá al equipo investigador iniciar el proceso de probar su teoría, para lo que requerirán de equipo especializado y extensas jornadas de trabajo por más de nueve meses.
Los científicos deberán establecer la frecuencia de onda más adecuada que permita el calentamiento de los depósitos de hierro dentro del parásito, que ocasionaría su destrucción sin consecuencias para el paciente que recibirá un tratamiento.
De acuerdo con Spadafora, esta nueva tecnología para el tratamiento de la malaria tendría un gran impacto, por ser mucho más barata que los tratamientos actuales y por que se pueden utilizar equipos ya existentes.
"Esto será un gran avance en la lucha contra una enfermedad que causa miles de muertes año tras año, a pesar de la existencia de un tratamiento efectivo que permite combatirla.
La malaria mata unos 2 millones de personas anualmente y es transmitida por el Mosquito Anófeles, que inyecta en su víctima una de las cuatro especies del parásito plasmodium.
Cada año unos 500 millones de personas son afectados por esta enfermedad y cada 30 segundos un niño muere por su causa. En América Latina unos 70 millones de personas son afectadas por dicha enfermedad.
Cambio Climático
Algunas teorías más recientemente elaboradas señalan que el cambio climático y la deforestación, tanto legal cómo ilegal, han hecho que se vuelva casi imposible la erradicación de la malaria.
Lo que está pasando en el Amazonas y otras regiones de América se debe a los cambios climáticos que se dan constantemente, según una investigación del Istituto Smithsonian de Enfermedades Tropicales, que realiza un estudio sobre vectores en las selvas del Darién.
Cada vez que combatimos al mosquito nos encontramos con otro mosquito más evolutivo, más adaptado a las selvas y lugares en donde se han producido deforestaciones.
Y eso se ve hoy en varios poblados a orillas de los múltiples brazos de ríos de gran extensión que recorren áreas de América, lugares donde sólo puede accederse en cayuco.
Ésta, pues, es la zona de malaria ahora, porque en esas regiones la mayor parte de la gente sufre de esa enfermedad.
No es otra enfermedad más aquí, dice Arquímedes Dogirama, quien se trasladó del Dairén a Panamá hace varios años.
Según Dogirama para muchos de los habitantes de la zona, la malaria se ha transformado simplemente en algo con lo que se convive todos los días.
Según su testimonio muchos de sus vecinos amigos en el Darién han sufrido de la enfermedad en más de una ocasión, pero algunos logran curarse rápidamente.
Sin embargo, niños y mujeres son los más afectados por la picadura de los mosquitos.