Esos sondeos de intención de voto confirmaron una cerrada competencia entre Andrés Manuel López Obrador, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), y Felipe Calderón, del oficialista Partido Acción Nacional (PAN), cada uno con alrededor de 35 % de las preferencias.
López Obrador aparece con ventaja de dos a cuatro puntos porcentuales, mientras otras otorgan igual diferencia a Calderón. Pero debido al margen de error de 3% de estos estudios, los observadores concluyen que ambos postulantes están en un "empate técnico".
"Parece que la balanza la inclinarán los indecisos y los que aún no han querido revelar sus preferencias", dijo a IPS el sociólogo Gabriel Marcel, un consultor de empresas privadas.
Según los politólogos, alrededor de 12% de los electores todavía no ha decidido su voto. Jamás en la historia de México la izquierda "moderada", encabezada por López Obrador, ha tenido tan excelente oportunidad para llegar a la presidencia.
Unos 71.3 millones de personas habilitadas para votar decidirán si López Obrador, ex alcalde de Ciudad de México, o Felipe Calderón, el considerado candidato oficialista, será su nuevo mandatario.
Mientras, Roberto Madrazo, el representante del tradicionalista Partido Revolucionario Institucional (PRI), está de tercero con 30%.
Patricia Mercado, de Alternativa, y Roberto Campa, de Nueva Alianza, juntos no suman ni 6% de intenciones de voto.
Para los mexicanos, el factor de que la izquierda triunfe no le importa tanto, sino lo que los candidatos ofrecen a los electores.
"Sólo quiero trabajar, ya estoy por irme a trabajar afuera, a estudiar en otro país", nos dice Ángela Ribera, una joven de 21 años que estudia arquitectura en Ciudad de México.
"Quiero un mejor futuro y todavía no se por quien votar, Veremos que pasa", acotó la muchacha, un poco confundida. Para el periodista Sergio Muñoz Bata, del diario Reforma, la gran incógnita es cómo sería la política exterior de López Obrador, sí éste gana hoy los comicios.
"En sus discursos hay una crítica constante al -modelo económico neoliberal-, como él llama a la economía de mercado y a la negociación que hizo México de sectores como la agricultura en el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, EE.UU. y su país", advierte Bata.
Al igual que la mayor parte del mundo, López Obrador ha criticado la invasión estadounidense a Irak, pero encontrar una sola declaración directamente hostil contra el pueblo norteamericano es casi imposible, agrega el periodista.
De ganar la presidencia, el candidato del PRD recalcó que su política exterior estaría inspirada en el pensamiento de Benito Juárez.
"No vamos a meternos en la vida interna de otros pueblos ni de otros gobiernos", dijo López Obrador, un hombre caracterizado como un político populista y antinorteamericano.
Si la relación con Estados Unidos empeora, porque se multiplican los incidentes fronterizos, López Obrador podría optar por la solidaridad latinoamericana.
Sobre América Latina, el candidato ha dicho que "hay que buscar la integración con los países del sur y una mejor relación con los del norte". La frase clásica de la diplomacia mexicana.
Además, este 2 de julio se instalarán más de 130, 500 casillas (mesas de votación) en todo el territorio mexicano.
Los resultados se revelarán a través del Conteo Rápido preliminar y en horas de la noche del domingo se conocerán datos parciales.
Un elemento también interesante es el voto extranjero. Según datos del IFE, poco más de 35, 000 votantes mexicanos estarán habilitados para emitir su voto por correo.
Se estimó antes que unos 4.1 millones de personas tenían derecho a votar, la mayoría residente en Estados Unidos. Esto fue considerado un fracaso y un punto que demostró el poco interés de los mexicanos en el extranjero hacia lo que ocurre en su país natal.
En el año 2005, los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos enviaron más de $20, 000 millones de vuelta a su país de origen, la segunda fuente de ingresos, según destaca el Banco de México.