La salud del sicólogo y periodista cubano disidente Guillermo Fariñas empieza a resentirse y muestra signos de deshidratación tras cuatro días en “huelga de hambre y de sed”, informó por teléfono su esposa, Clara Pérez Gómez, desde la ciudad central de Santa Clara.
“Está en mal estado, está decaído y no se puede levantar. No está ingiriendo nada, no está durmiendo bien”, dijo la mujer del activista.
Fariña inició una huelga de hambre tras la muerte del disidente Orlando Zapata.