Los presos políticos cubanos viven en "celdas de castigo individuales" en las que apenas tienen espacio, sometidos en algunos casos a "tratos crueles" y sin poder recibir visitas en mucho tiempo, denunció ayer el disidente cubano, Oswaldo Payá.
"Algunos están en celdas de castigo, en espacios donde apenas pueden estirar los brazos, con una nube de mosquitos permanente", afirmó Payá, desde La Habana en una intervención telefónica en la apertura del seminario "Hacia una democracia en Cuba".
"Las celdas están tapiadas, les abren la correspondencia o sencillamente no les llega y las visitas son tan sólo cada tres meses", añadió Payá, impulsor del "Proyecto Varela" que busca la celebración de un referéndum en Cuba para aprobar leyes sobre libertad de expresión, de asociación, de empresa privada y amnistía a los presos políticos.
Este proyecto, que fue firmado por más de 11,000 cubanos, es "la solución pacífica que necesita y prefiere el pueblo", afirmó Payá al intervenir en el seminario organizado por la Fundación de Análisis y Estudios Sociales (FAES), vinculada al gobernante Partido Popular (PP, derecha).
El seminario fue inaugurado por la canciller española, Ana Palacio, y en él también intervinieron los ex presidentes costarricense, Miguel Angel Rodríguez, y el checo, Vaclav Havel. Por otra parte, el disidente cubano alabó la "gran entereza y firmeza" de los familiares de los 78 opositores cubanos condenados en marzo pasado.
El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, dijo que el presidente George W. Bush "está satisfecho de que el proceso continúe y de que el primer ministro Abbas y el primer ministro Sharon estén trabajando arduamente y con un espíritu con el que se pueden hacer progresos y avanzar para lograr la paz".