El presidente colombiano Alvaro Uribe, quien aspira a ser reelegido en 2006, lanzó en los últimos tres días una ofensiva unilateral de propuestas de diálogo a las dos principales guerrillas izquierdistas de su país.
El jueves, el jefe de Estado propuso a la guerrilla marxista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), crear una zona temporalmente sin operaciones militares en el suroeste del país para negociar un intercambio humanitario de rebeldes presos por secuestrados.
Con el anuncio, que incluye el compromiso de garantizar la seguridad de los negociadores durante unos diez días y el conceder salvoconductos a los representantes que designen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el presidente hace importantes concesiones a la guerrilla, a la cual se comprometió a derrotar cuando asumió el gobierno en 2002.