E l Día Mundial de la Libertad de Prensa se celebra cada año el 3 de mayo en todo el mundo. Es una oportunidad para celebrar los principios fundamentales de la libertad de prensa, para evaluar la libertad de prensa, para defender los medios de comunicación de los atentados contra la independencia y rendir homenaje a los periodistas que han perdido sus vidas en el cumplimiento de su deber.
En este sentido, el Secretario General de la ONU rindió tributo a los periodistas que a pesar de trabajar en condiciones adversas, permiten que el resto del mundo tenga acceso a una información libre y objetiva.
Ban Ki-moon reiteró la importancia del derecho a buscar, recibir y diseminar información e ideas a través de cualquier medio. También subrayó la necesidad de proteger a los profesionales de la información en el ejercicio de sus tareas.
Ban afirmó que el número de ataques a periodistas es alarmantemente alto.
Asesinados.
Según el Comité de Protección de Periodistas, en lo que va del año 11 han muerto por desempeñar su trabajo.
Al 1º de diciembre de 2008, ciento veinticinco comunicadores están en prisión. La mitad de esos casos en China, Cuba y Eritrea, informó el Secretario General.
Ban expresó su preocupación de que algunos Gobiernos impiden el acceso a Internet o el trabajo periodístico basado en este medio y otras nuevas tecnologías.
Ban urgió a todos los Gobiernos a asegurar que todos los derechos de los periodistas detenidos estén plenamente garantizados.
UNESCO.
El Sr. Koichiro Matsuura, director general de la UNESCO, afirmó que al celebrar el Día Mundial de la Libertad de Prensa de 2008 se deben recordar tres cuestiones:
Primero, el valor de los periodistas que han corrido riesgos con el fin de transmitir al público una información exacta e independiente.
Segundo, que la libertad de prensa y la libertad de información son principios fundamentales del buen gobierno, el desarrollo y la paz.
Tercero, que las nuevas tecnologías pueden aportar enormes beneficios en materia de información, pero han de ir respaldadas por medidas que posibiliten su aprovechamiento: educación de calidad para todos, acceso universal a la información y el conocimiento, y respeto de la diversidad lingüística.
Para lograr estos objetivos, es esencial el triple compromiso de eliminar todos los obstáculos que coartan la libertad de prensa, mejorar las condiciones para el ejercicio de un periodismo independiente y profesional, y dar autonomía a los ciudadanos a fin de que participen en el debate público.
Según Matsuura, la libertad de prensa y el acceso a la información contribuyen al objetivo de desarrollo más amplio de dotar de autonomía a los ciudadanos, proporcionándoles la información que puede ayudarles a alcanzar el dominio de sus propias vidas.