La llegada esta semana de un grupo de generales turcos de enlace al cuartel general de la fuerza multinacional destacada en Afganistán (ISAF), antes de hacerse cargo del mando, ha suscitado dudas y recelos entre los oficiales de otros países.
Aunque el todavía comandante de la ISAF, el general británico John McColl, ha dicho que tiene "plena confianza" en la sucesión turca, otros miembros de la Fuerza Internacional son menos optimistas. Un teniente coronel británico que pidió el anonimato, declaró ayer que cree que "los turcos, simplemente, no dan la talla. Se están metiendo en aguas profundas para ellos".