El huracán "Frances" se debilitó levemente mientras azotaba ayer las Bahamas y seguía hacia la poblada costa del sureste de Estados Unidos, donde cientos de miles de personas fueron evacuadas y algunas zonas quedaron virtualmente paralizadas a la espera de la tormenta.
"Frances" derribó tendidos de líneas eléctricas y telefónicas, inundó carreteras costeras y voló el techo del edificio de una aerolínea al pasar cerca de Nassau, la capital de las Bahamas.
Mientras se acercaba a Florida los vientos disminuyeron a 185 kilómetros por hora, desde los 225 kph que registró el jueves, pero continuaba siendo una gran tormenta y potencialmente destructiva.
Los vientos ya derribaron árboles y líneas de energía en los condados de Broward y Miami-Dade, que junto a Palm Beach son las áreas más populosas del estado, con cinco millones de habitantes.
Según las últimas estimaciones, el ojo del huracán tocaría tierra en alguna playa del centro de la península de la Florida, unos 130 a 150 kilómetros al norte de Miami.