Jerusalén es considerada una ciudad sagrada por las tres grandes religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el Islam.
Para el judaísmo es allí donde el Rey Salomón estableció el Templo y hacia donde deben dirigirse las plegarias; para el cristianismo es allí donde predicó Jesús y fue crucificado; mientras que para el Islam es allí donde Mahoma ascendió al cielo.
Es propicia la ocasión para dar un vistazo algunos de los lugares Santos:
El más importante templo musulmán en Jerusalén.
Ubicado en el centro del Templo del Monte, es un santuario construido por el rey Herodes durante el Imperio Romano, junto con el Templo del Monte.
Según el Corán, Mahoma realizó un vuelo nocturno por la ciudad, y llegó a la colina del actualmente Templo de la montaña. Luego, ascendió hasta el trono de Alá.
Este es el lugar más importante para los judíos. Último remanente del templo judío construido por Herodes sobre las ruinas del templo de Salomón.
Comprende el Muro Occidental, sección principal del Muro, ubicado en el vecindario judío de la Ciudad Vieja; y el Pequeño Muro, extensión del Muro Occidental, ubicado en un vecindario arabe, es lugar de oración para los judíos ortodoxos.
Iglesia del Santo Sepulcro:
Allí está el Calvario, donde fue crucificado Jesús, así como el Sepulcro del Salvador. Es el lugar más santo del cristianismo.
Cenáculo: Habitación del piso alto donde Jesús celebró la Ultima Cena, donde se aparecio a los apóstoles y donde estos recibieron el Espíritu Santo en Pentecostés.
Basílica de las Naciones o de la Agonía: Ubicada en el monte de los Olivos, donde Jesús pasó sus últimos momentos antes de ser detenido.
Iglesia del Dominus Flevit: Desde allí Jesus contempló la ciudad santa y lloró por ella en el Domingo de Ramos.
Iglesia del Pater Noster: Lugar donde Jesus enseñó tan bella oración a los discípulos.
San Pedro in Gallicantu: Iglesia que recuerda el lugar donde estaba la casa de Caifás, donde fue juzgado Jesús y donde fue negado por Pedro.
Litostrotos: Pavimento de la antigua Fortaleza Antonia de los romanos, donde Jesús fue coronado de espinas y ultrajado por la soldadesca romana.
Vía Dolorosa: Camino que, según la tradición, siguió Jesús con la cruz desde la Fortaleza Antonia hasta el Calvario. En él están marcadas las estaciones, estando las últimas en la Basílica del Santo Sepulcro.
Basílica del la Dormición: Recuerda el lugar donde murió la Virgen, rodeada por los apóstoles. En su cripta se halla una imponente imagen de la Virgen Yacente.
Iglesia de Santa Ana: En ella, según la tradición, nació la Virgen.
Edícula de la Ascensión: Lugar desde el que Jesús subió al cielo.
Jerusalen es una de las ciudades más antiguas del mundo. El nombre procede de las palabras: shalem o shalom, que significa paz en hebreo antiguo, y yeru, casa (ciudad), por lo que Jerusalén significa por tanto casa de la paz. El nombre árabe es Al-Quds, que significa aproximadamente lo sagrado.
El nombre "Tierra Santa" hace relación a una realidad religiosa de sacralidad de la tierra según el concepto judeo-cristiano.
La "Tierra" se hace "Santa" cuando entra en el plan divino de la salvación, de la misma forma que se habla de "hombres/mujeres santos" y "lugares santos".
En tal caso, la santidad no tiene su origen en el objeto o sujeto mismo, sino en el contacto de este con el que es considerado el "Ser auténticamente Santo", es decir, la divinidad.
Contemporáneamente se entiende como "Tierra Santa" todos los lugares en los cuales se desarrollaron escenas bíblicas tanto de la Tanaj como del Nuevo Testamento.
Semejante definición crea un rango bastante amplio que a su vez tiene diferentes divisiones.
El concepto tiene una evolución evidenciada en las mismas Escrituras.
Para algunas fuentes bíblicas se circunscribe a la Tierra Prometida, término que tiene a su vez diversas interpretaciones, para otros se refiere a todos los territorios en los cuales se desarrolló alguna escena bíblica en directa relación con el pueblo elegido de Israel. También es conocida por la tradición judeocristiana como Tierra de Israel (Eretz Israel).
En la tierra de Jesucristo
Jerusalén es la ciudad santa para muchas religiones y también es centro de gran espiritualidad.