La caza furtiva ha acabado con la vida de unos 633 rinocerontes en Sudáfrica en lo que va de año, una media cercana a dos de esos animales muertos al día, informó el Departamento de Medio Ambiente (DMA) del Gobierno sudafricano.
En un comunicado publicado en su página web, el DMA indicó que la cifra del presente año supera con creces las de los años anteriores, con 448 rinocerontes asesinados en 2011, y 333 en 2010.
Según las estadísticas del Ministerio de Medio Ambiente de Sudáfrica, la reserva más afectada es el Parque Nacional Kruger (en el noreste del país), que desde el 1 de enero ha perdido 395 rinocerontes, más de uno al día.
Estos animales están en grave peligro de extinción debido a la caza a la que los furtivos les someten para obtener su marfil, al que algunos atribuyen propiedades medicinales y afrodisíacas, en especial en Asia, destino de muchos de estos cargamentos ilegales.
Expertos sudafricanos calculan que en el país africano quedan en torno a unos 20,000 rinocerontes.
La Cites prohíbe el comercio de cuernos de rinoceronte.