España puso en marcha el domingo una estricta ley antitabaco que prohíbe fumar no solo en lugares públicos cerrados donde el cigarrillo era omnipresente, como bares, restaurantes, discotecas, casinos y aeropuertos, sino incluso en algunos espacios abiertos.
A partir de este domingo, los parques para niños y los puntos de acceso a escuelas y hospitales también serán zonas libres de humo de tabaco, en tanto que los hoteles podrán reservar 30% de sus habitaciones para fumadores.
“La medida debió haber sido adoptada hace cuatro años, pero el gobierno tuvo miedo”, dijo Inma Amantes Ramos, empleada de una panadería.