U na investigación realizada por Secretaria Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), señala que en Panamá existe una crisis de investigadores científicos y que aquí existen tres veces menos personas dedicadas a la investigación científica que en el vecino país, Costa Rica.
De acuerdo con el propio Secretario de SENACYT, Julio Escobar, en la investigación realizada en el año 2006, se encontró que en los últimos años ha sido imposible desarrollar conocimiento y ligarlo al aparato productivo del país.
Este retraso de los estudiantes en adquirir mayor compresión de las ciencias y la ausencia de una orientación sensata en transformar esta situación pone en riesgo una serie de inversiones que se realizan en esta área.
"De mantenernos así se corre el riesgo de que estas inversiones y oportunidades de trabajo vayan a otros países en donde existan el personal y las condiciones para su desarrollo y eso ya está ocurriendo ", aseguró.
Bajas inversiones.
De hecho detalló que en el 2004 se registró una de las inversiones más bajas en ciencia y tecnología, ya que sólo se invirtió 1% del Producto Interno Bruto (PIB) en materia de ciencia e investigación.
Según investigaciones realizadas, Panamá se encuentra en una situación preocupante en cuanto a la inversión en investigación y desarrollo con relación al PIB, ya que en los últimos años ha existido un tendencia decreciente en este aspecto.
Según Escobar, el estudio, estadístico de los últimos siete años, Panamá no ha entendido a tiempo, el mecanismo para dejar de ser un país subdesarrollado, para entrar en el nivel de país en vías de desarrollo.
Escobar señala que a partir del 2002 el coeficiente de inversión en investigación y desarrollo sobre el PIB mantiene una tendencia negativa hasta el año 2005, cuando registra un pequeño crecimiento.
También se notó un decrecimiento en cuanto a la inversión por persona que se hace en materia de investigación y desarrollo. Se alcanzaron niveles de 11 a 15 dólares por persona en los últimos años.
Para Escobar, la falta de interés tanto de estudiantes como de las autoridades por estudiar y realizar inversiones en las áreas científicas está directamente relacionado con la percepción de que la ciencia no tiene futuro, por la existencia de una mayor vocación comercial.
Otro factor que incide en esto es el pensamiento de que no existen oportunidades en el área científica o que las ramas del saber relacionadas con la ciencia y la tecnología son difíciles.
Sin embargo, detalló que todas estas teorías han sido superadas por la realidad, ya que sí hay oportunidades en el área científica y las materias de estas áreas no son difíciles.