Las autoridades sanitarias de Bolivia ordenaron ayer investigar la muerte de ocho bebés prematuros, víctimas de una infección en un hospital de la ciudad de Santa Cruz.
El foco infeccioso fue detectado en la unidad de neonatología del hospital "Percy Boland", según el Ministerio de Salud.
Informes confirmados por la directora del hospital, Beatriz Durán, revelan que ocho bebés prematuros murieron entre el 6 y 9 de agosto a raíz de la bacteria "Klebsiella".
El ministro salvadoreño de Defensa, Otto Romero, afirmó el viernes que lo único que puede hacer que el tercer contingente no viaje Irak es que ese país "diga que no nos necesita".
En una entrevista publicada por el periódico "Co- Latino", Romero aseguró que persisten es su decisión a pesar de las amenazas terroristas. Además, informó que el tercer contingente salvadoreño ya no se establecerá en la ciudad de Diwaniya.
La diputada izquierdista guatemalteca Nineth Montenegro denunció ayer amenazas de muerte en su contra e intimidaciones contra su familia, con lo que suman cinco los legisladores amenazados este año.
La diputada, de la Alianza Nueva Nación , dijo que ha recibido amenazas de muerte por teléfono, mientras que la oficina donde trabaja su madre, Judith Montenegro, fue allanada por desconocidos y los vidrios del automóvil de su hija fueron destruidos la semana pasada.
Además de Montenegro otros cuatro diputados de oposición han denunciado amenazas de muerte.
Un joven de 21 años, que en "desacuerdo con su sexo" decidió cortarse los testículos, se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Montevideo, confirmó ayer la Policía.
El joven, identificado por sus iniciales F. C., acudió el viernes a una farmacia pidiendo "algo para detener una hemorragia".
Quienes atendían el comercio, llamaron a una unidad de emergencia. En ese momento, confesó que había tomado la decisión por no estar de acuerdo con su sexo, por lo que se armó de un instrumento cortante y terminó de raíz con sus testículos.
Un autobus con al menos 59 personas cayó ayer a un precipicio y dejó 34 muertos, de los cuales unos siete son niños, según fuentes oficiales.
El vocero de la Policía Nacional Civil, José Reyes, informó que el hecho ocurrió en el cantón Rosa Nacastilo, en el departamento de San Miguel, cerca de la frontera con Honduras.