El embajador de Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, declaró hoy que el problema de los secuestrados por las FARC lo deben resolver los líderes de esa guerrilla, que "son los responsables de esa situación", y no otros países.
Brownfield, en declaraciones al informativo de RCN Televisión, se refirió a las gestiones que realizaba el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en busca de un acuerdo para que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberaran a 45 políticos, soldados, policías y estadounidenses que tienen secuestrados.
Entre los cautivos se encuentran la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt y los contratistas estadounidenses Thomas Howes, Keith Dtansell y Marc Gonsalves.
Chávez había aceptado en agosto pasado mediar a petición del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien dio por terminada esa labor el pasado miércoles molesto por una llamada telefónica del gobernante de Venezuela a un jefe militar colombiano.
"Esta situación no se resuelve ni en París, ni en Washington, ni en Caracas, ni en Bogotá. Se resuelve en el Secretariado (comando) de las FARC. Son ellos los responsables para resolver esta situación", expresó el diplomático estadounidense.
Brownfield reiteró que "hasta el momento, después de tres meses (de mediación de Chávez) no hemos visto una prueba de vida" de los rehenes.
"Cómo es que sea tan complicado esto de tomar una foto y ofrecerla a algún representante en Colombia o fuera de Colombia?. Entiendo perfectamente bien el escepticismo de algunas personas en esto", se preguntó el embajador.
Por otro lado, el diplomático dijo que "nunca recomendaría una operación que pusiera en peligro las vidas de los secuestrados".
"Ningún gobierno, que sepa yo, en todo el mundo, quiere poner en peligro las vidas de los secuestrados. Eso hace más importante para las FARC de trabajar y buscar una solución para esta tragedia", puntualizó Brownfield.
Karl Duckworth, portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. dijo hoy a Efe que ese país "mantiene su apoyo al Gobierno colombiano por lograr la liberación de los secuestrados por las FARC y exigió pruebas de vida como un "paso requerido y necesario para cualquier esfuerzo creíble por garantizar la liberación".