Dos de los cuatro tripulantes que desaparecieron el lunes tras la explosión de un barco de bandera chilena fueron encontrados sin vida ayer flotando a pocos kilómetros del siniestro, en el puerto brasileño de Paranaguá, informó el Cuerpo de Bomberos.
La nave, que cargaba cinco millones de litros de metanol, además de 1,200 toneladas de combustible para navío (óleo búnker) y 150 toneladas de aceite diesel, se hundió tras dos explosiones, que provocaron la desaparición de tres chilenos y un argentino.
Los otros 24 tripulantes del barco chileno "Vicuña" fueron rescatados con leves lesiones en el peor de los casos.
El Cuerpo de Bomberos no precisó la identidad de los cuerpos recuperados, uno de las cuales fue encontrado mutilado y carbonizado frente a la vecina Isla de las Cobras.
El otro cadáver fue localizado por pescadores a la salida de la Bahía de Paranaguá.
Bomberos continúan en labores para controlar focos de incendio en diversas áreas en las que flotan destrozos del barco "Vicuña", perteneciente a la Sociedad Naviera Ultragas.
La mayor dificultad en la tarea de los socorristas, informó una fuente fue penetrar en los laberintos del casco partido en dos, por el desconocimiento de los bomberos sobre todos los compartimentos y el temor a nuevas explosiones, debido al diverso tipo de combustible almacenado.
Mientras continúa la búsqueda de las otras dos víctimas, las autoridades ambientales avanzan en estrategias de continencia para evitar mayores estragos por el derramamiento de los combustibles que cargaba el "Vicuña".
Una mancha oscura con un diámetro de cuatro kilómetros avanza sobre varias islas próximas a lugar de la tragedia.