Dos mandíbulas y varios dientes fosilizados que datan de hace 11.6 millones de años, hallados en el Valle del Penedés del nordeste de España, son los restos más antiguos encontrados hasta ahora de ancestros de la familia de los panda, informó ayer Public Library of Science (PLoS).
El equipo, encabezado por Juan Abella del Museo nacional de Ciencias Naturales en Madrid, e integrado por investigadores de Cataluña y la Universidad Complutense, revela los orígenes de esos osos únicos, según el artículo.
Los fósiles "representan un nuevo genus que probablemente sean los miembros conocidos más antiguos de la familia de los panda gigantes", añadió.
Los fósiles tienen las características de un oso adaptado a una dieta con material vegetal duro como el bambú. Actualmente, el panda gigante, oriundo de ciertas partes de China, es el único miembro de esta familia peculiar de osos que tiene esa dieta.