Un equipo de militares estadounidense ha encontrado los restos de un avión espía de su país que se estrelló en el noreste de China el 29 de noviembre de 1952, pero no ha hallado rastro de los dos oficiales que pilotaban el aparato, informó ayer en rueda de prensa el grupo de especialistas.
"Necesitamos realizar más investigaciones", dijo Aaron Lehl, uno de los miembros del equipo que rastreó durante los últimos días la frontera china-norcoreana, antigua Manchuria, donde el avión C-47 fue derribado durante una misión para rescatar a un agente chino anticomunista.
El avión estaba pilotado por Robert C. Snoddy y Norman A. Schwartz y llevaba en el momento en el que fue abatido por las baterías chinas a varios agentes de la CIA, según el Pentágono. Los agentes de la CIA permanecieron encarcelados en China durante dos décadas, hasta que Washington reconoció su misión de espionaje.
La operación de búsqueda de los dos pilotos espías se puso en marcha el pasado 11 de julio, cuando por primera vez China dio permiso a Estados Unidos para realizarla. El equipo de ocho especialista pudo llegar al lugar en el que se estrelló el aparato gracias a la ayuda de un anciano chino que fue testigo de la caída del C-47, agregó la fuente.