El problema del cambio climático en el mundo, desatado por un alto porcentaje de consumo energético que tiene la humanidad, basado primordialmente en combustibles fósiles, nos lleva a la creciente preocupación de la necesidad de buscar nuevas formas de generación y producción energética que sea más amigable con el ambiente, es decir, que tenga un menor impacto.
Estas formas de energía se denominan energías limpias, energías renovables o energía verde.
Es por ello por lo que diversos grupos ambientalistas a nivel mundial trabajan para incentivar y presentar alternativas que lleven al desarrollo sostenible a un país.
La última alternativa es el informe presentado por la organización Greenpeace en el que se establece que con fuertes inversiones en generación de energía renovable y eficiencia energética, la mitad de la electricidad que consume el mundo podría ser limpia en la década de 2030 y los coches podrían ser totalmente eléctricos en 2085.
Según el informe "Revolución Energética", se podría ahorrar más de 14 billones de euros en los próximos 25 años en costes futuros de combustible y proteger el clima, ya que se reducirían rápidamente las emisiones de CO2.
"Multiplicando por cuatro las energías renovables, no sólo en el sector eléctrico, sino también en los sectores de calor y transporte, podemos reducir las emisiones medias de CO2 por persona, de las actuales cuatro toneladas a cerca de una tonelada para 2050", dijo José Luis García Ortega, responsable de la campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace.
El informe, elaborado por más de cuarenta especialistas para la organización ecologista y para el Consejo Europeo de Energía Renovable (EREC), es un plan detallado de cómo conseguir que dejen de crecer las emisiones de gases de efecto invernadero para 2015 y a partir de ahí que empiecen a disminuir.
Entre las conclusiones principales destaca que para 2030 se pueden reducir las emisiones a la mitad siempre y cuando se opte por la energía limpia, respecto a la tendencia prevista por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), con sólo un 8% más de inversiones.
Panamá y las energía renovables.
Frente a este panorama mundial nuestro país se encamina, pero a paso lento porque solamente la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), ha gestionado 22 proyectos de energías renovables en Panamá, con un costo cercano a los 900.000 dólares otorgados por el Gobierno de Finlandia a través de la Alianza en Energía y Ambiente con Centroamérica (AEA).
"Es un programa en el que participan iniciativas que están relacionadas con la generación de energías y la sostenibilidad de los recursos naturales", aseveró la jefa de la Unidad de Cambio Climático y Desertificación de ANAM, Darybeth Martínez.
Entre los proyectos finalizados están el sistema de biodigestor y riego por goteo en Veraguas (centro), instalación de neveras solares para cooperativa de pescadores en Darién (este), y extracción de agua para abrevaderos del ganado en Herrera (centro) y Chiriquí (oeste).
También están la instalación de equipos solares en la comarca indígena de Kuna Yala (este) y los estudios básicos para proyecto eólico en Santa Fe de Veraguas.
Además, un sistema de bombas fotovoltaicas para el desarrollo de abrevaderos en la Finca Montana en Guanaca, provincia de Chiriquí, con el objeto de hacer más eficiente la actividad ganadera.
Lejos de llegar a energía limpia.
Es lamentable que Panamá este bastante lejos de llegar a tener 100 % de generación limpia, ya que durante la estación lluviosa se llega generar más de la mitad de energía con las hidroeléctricas, que ciertamente es generación limpia. Mientras que el resto se genera con energía térmica, con combustibles derivados del petróleo, que es energía altamente contaminante.
Para Antonio Clement, ingeniero y presidente de la empresa Aerogeneradores Cerro Azul, en Panamá aún falta mucho para llegar a ser unos grandes generadores de energía renovable y lo primero que se debe hacer es revisar las leyes que regulan el negocio, ya que las actuales no dan cabida a generaciones de energía limpia como la solar, eólica, hidráulica y otras
"Es que en nuestro país se protege a las grandes empresas contaminantes como las generadoras térmicas sin tomar en cuenta otras generaciones de energía como la eólica y solar. Aunque tengo que reconocer que la solar, para ser desarrollada en el país es bastante costosa", manifestó Clement.
Mientras tanto, el vicepresidente, Federación de Energías Renovables de Centroamérica y el Caribe (FERCCA), Eduardo Vallarino, señaló que las normas están claramente establecidas en decretos y reglamentaciones de la ASEP y la ANAM, por ello no hacen falta más reglamentaciones, sino más bien la simplificación de estas, que hacen muy fácil la instalación de energía sucia y muy difícil la instalación de plantas de generación limpia.
Vallarino coincide con Clement en que las regulaciones fueron hechas por personas que por las razones que fueran consideraban que lo más adecuado era instalar plantas térmicas.
Sin embargo, hay que recordar que es solamente desde unos muy pocos años para acá cuando hemos tomado conciencia del daño ecológico de los gases de invernadero.
Vallarino manifestó que el Gobierno no ha hecho nada importante para fomentar el desarrollo de las energías renovables, por ello es culpable por omisión.
"Como el Estado es dueño de la mitad de las grandes hidroeléctricas que fueron privatizadas, y estas están obteniendo ganancias enormes causadas indirectamente por el alza que hubo en el precio del petróleo, al Gobierno le ha convenido lo que sucedió durante todo este año", comentó Vallarino.
Energías no renovables.
Los combustibles fósiles son recursos no renovables: no podemos reponer lo que gastamos.
En algún momento, se acabarán, y tal vez sea necesario disponer de millones de años de evolución similar para contar nuevamente con ellos.
Son aquellas cuyas reservas son limitadas y se agotan con el uso.
Las principales son la energía nuclear y los combustibles fósiles (el petróleo, el gas natural y el carbón).
Curiosidades energéticas.
Vehículo eléctrico denominado Tuk Tuk, en las instalaciones de Clean Fuel Energy Enterprise (C-FEE) en Bangkok (Tailandia).
España podría pasar a ser exportador, si aprovechase el potencial que presenta en fuentes de energía renovable.
Un vehículo propulsado por energía solar expuesto en el ámbito de la 22º Simposio Internacional de Vehículos en Tokio, Japón.