La enfermedad conduce con frecuencia a varias complicaciones que incluyen daño arterial (obstrucción de los vasos por los que circula la sangre), deterioro del riñón, pérdida de visión y lesiones en el sistema nervioso.
Muchos paciente padecen del conocido "pie diabético", el cual debe recibir un cuidado especial y evitar cualquier laceración, porque de agravarse puede conducir a la amputación del pie.
La diabetes se puede controlar y depende de cada uno. Lo primero es consultar su médico, seguir el plan de alimentación recomendado por su nutricionista, realizar actividades físicas, sobre todo caminar e ingerir los medicamentos como lo indicó su médico, y tratar de disminuir de peso, ya que se ha comprobado que la obesidad es una de las principales causas de esta enfermedad, así como el sedentarismo al que se ha acostumbrado la sociedad moderna.