Naciones Unidas advirtió ayer que hasta tres y medio millones de niños en Pakistán están en riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el agua como resultado de las devastadoras inundaciones que han afectado el país en las últimas semanas.
La ONU reitera que un aumento urgente en asistencia internacional reduciría significativamente ese riesgo.
Sin embargo, de los $450 millones iniciales que el organismo ha pedido a la comunidad internacional, solo se ha recaudado unos $125 millones.
A medida que nuevas regiones en el sur de Pakistán caen bajo las aguas desbordadas, la organización internacional aumenta la urgencia de sus advertencias sobre las enfermedades causadas por su estancamiento, como el cólera.
Funcionarios de la organización aseguran que han tenido mayor acceso a miles de menores de edad y los operativos de asistencia tienen mayor capacidad de respuesta, pero lo importante ahora son los fondos.
La distribución de más agua potable inmediatamente es crucial para salvar las vidas de cientos de miles de niños, pero los llamados de ayuda han tenido una respuesta lenta.
Temor.
Las autoridades de Pakistán temen un empeoramiento de la situación en dos presas que resisten por ahora la presión de las aguas en el sureste del país, donde sigue habiendo millones de afectados, informó una fuente oficial.