El acceso a los medicamentos contra el sida sigue siendo insuficiente en América Latina, donde unos dos millones de personas están infectadas con el VIH, aunque menos de una cuarta parte recibe tratamiento.
Pedro Cahn, presidente de la Fundación "Huésped", que lucha contra el sida en Argentina, manifestó en Viena, durante la conferencia internacional SIDA 2010, que es un "mito" que en ese continente exista un amplio acceso a los antirretrovirales que prolongan la vida de los infectados.
"Desde hace siete años, el número de personas que recibe tratamiento, no aumenta ", señaló el ex presidente de la Sociedad Internacional del Sida en una intervención durante la conferencia.
"Se está haciendo un esfuerzo insuficiente para reclutar a los pacientes que podrían ser tratados" una vez que han desarrollado la enfermedad, agregó Cahn.
Como agravante, dos tercios de estos tratamientos se concentran en sólo tres países -Brasil, Argentina y México- que reúnen sólo el 45% de los infectados en la región.
Además del reparto geográfico desigual, existe una disparidad muy grande en cuanto al costo de las terapias, que varía entre unos pocos cientos de dólares hasta varios miles, dependiendo del país.
Entre los años 2001 y 2008, el número de afectados en América Latina y el Caribe aumentó un 25%, pasando de 1,6 a unos 2 millones de personas, unas 170.000 más que hace dos años.
De éstas, se estima que 1,2 millones de personas han desarrollado ya la enfermedad, por lo que deberían recibir tratamiento, lo que sólo sucede en 450.000 casos.
Países ricos recortan fondos.Las críticas al menguante compromiso de los países más ricos del planeta con la lucha contra el VIH centraron la Conferencia Internacional SIDA 2010.
Una de las voces que con más claridad ha expresado su decepción es la de Julio Montaner, presidente de la conferencia.
Montaner responsabilizó directamente a los países del G-8 de la previsible caída de ingresos, por ser estas naciones las que encauzaron la creación del Fondo Mundial contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, que actualmente cuenta con unos recursos de 10.000 millones de dólares para combatir esta epidemia.
"Tenemos un caso de negligencia criminal, por omisión, que bordea el genocidio, porque si nosotros hicimos la promesa de poder parar, potencialmente, la epidemia (del sida), ahora resulta que los señores (de los países occidentales) dicen que no me interesa todo esto", declaró Montaner.