Canadá y Venezuela protagonizaron un enfrentamiento verbal en la OEA por la suspensión de canales de televisión por cable y satélite en el país andino, decisión que fue defendida y criticada por igual por otros países en el organismo.
El representante alterno de Canadá, Pierre Giroux, expresó su preocupación por la suspensión de la programación de varias cadenas de televisión por cable y satélite en Venezuela.
“La suspensión de estos canales sigue una pauta de pasos tomados por el Gobierno venezolano en los últimos tres años que ha restringido la libertad de expresión y el acceso a la información a través de los medios electrónicos” en ese país, afirmó.
Canadá instó al Ejecutivo venezolano a tomar pasos para reiniciar “sin retraso” las emisiones de RCTVI.
Por otra parte, pidió a Venezuela que autorice una visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la Relatoría para la Libertad de Expresión, algo que el organismo persigue desde hace tiempo, pero que Caracas rechaza.
El embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, respondió que Canadá no tiene autoridad para hablar de derechos, al recordar a su colega las acusaciones que tuvo que enfrentar Ottawa sobre la entrega de detenidos afganos a su país para que fueran torturados.
Acusó al país norteamericano de estar preparado para “una ofensiva en favor de la dictadura mediática en América Latina, y desestabilizar a los Gobiernos de izquierda” de la región.
La embajadora estadounidense ante la OEA, Carmen Lomellin, precisó que unos medios independientes y libres son un instrumento fundamental en una sociedad libre.
“Tenemos que seguir defendiendo la libertad de expresión, particularmente en momentos en que se encuentra atacada en nuestro hemisferio”, afirmó, dando su apoyo a Canadá.
Por su parte, Guillermo Cochez dijo que los tiempos en los que los derechos humanos eran asuntos internos pasaron a la historia, y manifestó que no se puede “tapar con una mano lo que está pasando en Venezuela porque sería irresponsable”.
Señaló, además, recordando los tiempos de las dictaduras, que “los tiranos militares, cuando se sienten acorralados, pierden el norte de la responsabilidad” y recurren a la amenaza y al terror.