Al final del día, según datos preliminares de la policía francesa, más de 400 personas habían sido detenidas, de ellas 301 en París, al margen de las manifestaciones organizadas por sindicatos de trabajadores y estudiantes para exigir al Gobierno que paralice el CPE.
En París, los altercados comenzaron una vez concluida la marcha cuando jóvenes violentos empezaron a lanzar botellas, piedras y adoquines contra los agentes antidisturbios, que respondieron con gases lacrimógenos y procedieron a practicar detenciones. Los "reventadores" de la marcha rompieron los escaparates de dos agencias de empleo, una aseguradora y una escuela.
Solo la persona que delicadamente ocultó una mina en el área rural del país sabe cuanto tiempo estuvo sembrada esperando a Joan Giraldo.
Colombia ha sido golpeada severamente por las minas antipersonas y los daños que esos artefactos infringen.