Más de 160 personas han resultado muertas en los enfrentamientos registrados en las últimas horas entre agentes de la Policía nepalí y miembros de la guerrilla maoísta, informaron ayer fuentes policiales. Los incidentes, los más violentos en los seis años de rebelión comunista, se iniciaron cuando miles de guerrilleros asaltaron varios puestos policiales en distintas localidades del distrito de Dang, a unos 450 kilómetros al suroeste de Katmandú. Entre las víctimas mortales hay al menos 87 agentes de Policía y más de 80 rebeldes, tras el hallazgo de 62 cadáveres de éstos enterrados en tres fosas de la zona.
Sin embargo, el número de muertos entre los guerrilleros que participaron en la ofensiva -5,000 según fuentes policiales- podría aumentar considerablemente. Según testigos presenciales citados por un diputado de Dang, fueron varios centenares los que fallecieron en esta violenta ofensiva, con la que los maoístas intentan presionar al Gobierno para reanudar las negociaciones con la guerrilla.
Además, el Ministerio del Interior nepalí reveló que en Bajura, en el norte del país, cuatro personas murieron, entre ellos un menor, a consecuencia de la explosión de una bomba colocada en un colegio por los rebeldes.