La Fiscalía de Corea del Sur acusó de homicidio al capitán y a tres miembros de la tripulación del ferri Sewol, hundido hace casi un mes, por no evacuar a los pasajeros y abandonar el barco dejando atrapadas a más de 300 personas dentro.
El capitán Lee Joon-seok, de 68 años, el jefe de máquinas y dos oficiales presuntamente rehusaron dar la orden de evacuación a los pasajeros y en su lugar les comunicaron que permanecieran en el interior de la nave mientras ellos eran rescatados.
En caso de que los tres acusados sean condenados por homicidio, podrían enfrentarse a penas que van desde los 5 años de cárcel hasta la cadena perpetua, según el Código Penal del país asiático.
Los fiscales también acusaron formalmente a otros 11 miembros de la tripulación de “causar la muerte por negligencia” y de violar la ley de rescate en accidentes marítimos por supuestamente abandonar el barco sin atender a la seguridad de los pasajeros.