El primer juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en una de las mayores cárceles ilegales de la dictadura argentina comenzó a las afueras de Buenos Aires, con los ex generales Santiago Omar Riveros y Ezequiel Verplaetsen sentados en el banquillo junto a otros cuatro acusados.
Riveros, entonces jefe del complejo militar de Campo de Mayo, y Verplaetsen, ex jefe de Inteligencia de la guarnición, afrontaron la primera jornada del juicio por el secuestro y asesinato por empalamiento del joven Floreal Avellaneda, cuyo cuerpo apareció en 1976 en las costas de Montevideo.
Por el mismo caso son procesados el ex director de la Escuela de Infantería de la unidad Osvaldo García; los oficiales retirados César Fragni y Raúl Harsich, y el ex policía Alberto Aneto.