¿Se enoja fácilmente? ¿Cómo reacciona cuándo está furioso? ¿Grita y patalea o deja que la furia le consuma las entrañas?
Un estudio de la Universidad Estatal de Ohio, en EE.UU., revela que la manera como se maneja el enojo, es determinante en el proceso de cicatrización de las heridas.
Este es el primer experimento controlado que mide el impacto de la ira en el proceso de curación.
Unas 100 personas participaron en el experimento, quienes fueron sometidas a una serie de pruebas en las que se evaluaba con cuánta facilidad se enojaban y la manera como expresaban su malestar.
Leve quemadura.
Una vez seleccionados los voluntarios, los investigadores les provocaron una leve quemadura en el antebrazo y durante ocho días observaron su nivel de recuperación.
De la investigación, se desprendió que si el enojo se canaliza interna o externamente no es determinante en el nivel de recuperación del organismo.
Lo que si es crucial, indica el estudio, es el control que el individuo tiene sobre el manejo de sus emociones.
Aquellos que estallaban en ira con facilidad producían altos niveles de la hormona conocida como cortisol y tardaron más de cuatro días para recuperarse en comparación con el resto del grupo.
"La demora en la recuperación del organismo provocada por los niveles de estrés puede incrementar la susceptibilidad de infección en la herida, un proceso que desacelera la velocidad de recuperación", señaló Jean Philippe Gouin, uno de los coordinadores de la investigación.
Los investigadores sugieren que estrategias terapéuticas como la relajación o la terapia cognitiva podrían contribuir a acelerar el proceso de curación.
Otros hallazgos.
La investigación también revela que las mujeres que cuidan de un pariente enfermo tardan un 24% más de tiempo para recuperarse, que el grupo de control observado en el estudio.
Incluso una discusión marital también retrasa el tiempo de curación.
El profesor Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, no se mostró sorprendido ante los resultados de la investigación, pero dijo que es la primera vez que se demuestra que la ira está estrechamente relacionada con los procesos de cicatrización de las heridas.
"La cicatrización de heridas depende del sistema inmune y éste a su vez está relacionado con las reacciones emocionales y con su expresión", comentó Cano quien aseguró que esta investigación podrá ayudar a avanzar en los procesos de recuperación de los pacientes.