Una clínica española puso en marcha un ensayo clínico para comprobar la eficacia de la aplicación de vacunas personalizadas para reducir las recaídas en pacientes que han sufrido cáncer de mama.
Las vacunas están elaboradas con células dendríticas del sistema inmune de la paciente y estimuladas con su propio tumor para reducir la progresión del cáncer en un subgrupo determinado de esta enfermedad, aquel en el que las células tumorales no expresan la proteína HER2.
El estudio, cuyo inicio anunció la Clínica Universidad de Navarra, es pionero en aplicar esta terapia combinada con el tratamiento estándar.
Los resultados preliminares del ensayo sobre las respuestas del tumor a los tratamientos combinados de quimioterapia e inmunoterapia podrían obtenerse en mayo de 2012.