E l Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) denunciaron ayer la gravedad de la situación para la población de la franja de Gaza, que se encuentra prácticamente aislada por el bloqueo israelí.
La directora general de la OMS, Margaret Chan, declaró que su organización está alarmada por la situación sanitaria en ese territorio palestino y sus alrededores, así como por los padecimientos de sus habitantes.
"Los frecuentes cortes de electricidad y la incapacidad de alimentar los generadores instalados en los hospitales son particularmente preocupantes, pues ello perturba el funcionamiento de las salas de cuidados intensivos, de operaciones y de urgencias", señaló Chan.
Asimismo, recordó que esta situación interrumpe la refrigeración de medicamentos esenciales y de vacunas, al tiempo que denunció que cargamentos con ayuda sanitaria enviados por su institución fueron retardados en la frontera a causa del bloqueo.
Israel permitió ayer el ingreso de combustibles para los hospitales, una medida que fue saludada por la directora de la OMS, aunque a continuación reclamó medidas suplementarias para evitar nuevas rupturas de aprovisionamiento.
Por su parte, el CICR sostuvo que el costo humanitario del bloqueo de Gaza es "insoportable" para la población civil y que ese territorio, donde viven 1,5 millones de personas, "corre el gran riesgo de un colapso total de las infraestructuras, que penden de un hilo".
El CICR ha pedido a Israel "que levante de inmediato todas sus medidas de represalia contra los civiles.