Cientos de enfurecidos iraquíes gritando "Estados Unidos enemigo de Dios" enterraron ayer a los 10 policías y guardias de seguridad que murieron tiroteados por tropas estadounidenses que los confundieron con opositores a la ocupación norteamericana.
Policías locales dispararon tiros al aire para dispersar a los manifestantes en la subversiva localidad de Falluja, mientras el primer ataúd era llevado a un cementerio.
Clérigos musulmanes sunitas de la ciudad emitieron una "Declaración del Pueblo de Falluja" condenando las muertes de los guardias de seguridad y policías, anunciando tres días de luto, y convocando a una huelga general para hoy.
Ocho guardias iraquíes entrenados por Estados Unidos y un ciudadano jordano murieron el viernes en Falluja, al oeste de Bagdad, en el llamado "Triángulo Sunita" donde el apoyo al depuesto presidente Sadam Hussein sigue siendo fuerte.
"Anoche, dos de los guardias balaceados murieron por la gravedad de sus heridas, así que el número total de mártires se eleva a 10", dijo el general Raed Abdul Latif, que encabeza la policía nombrada por Estados Unidos en Falluja.
La policía y miembros de la Fuerza de Protección de Falluja dispararon sus armas al aire al recibir los cadáveres de sus colegas. Una bandera negra, en el cuartel general de la fuerza de protección, llevaba escritos los nombres de los ocho muertos.
"La Fuerza de Protección de Falluja está de luto por el martirio de sus miembros, que murieron a manos de las fuerzas estadounidenses"", se leía también en la bandera.
Los vecinos de Falluja lloraban también la muerte de una niña de tres años que según testigos falleció de un disparo en la cabeza realizado por soldados estadounidenses durante un enfrentamiento callejero el viernes por la noche.
Ayer, hubo escenas caóticas en la principal mezquita de Falluja, donde cientos de personas que llevaban una bandera iraquí se concentraron para rezar sobre los ataúdes y protestar contra el ejército de Estados Unidos. "Sólo hay un Dios. Estados Unidos es el enemigo de Dios", gritaba la multitud. El Ejército estadounidense emitió un comunicado de condolencia a las familias de los fallecidos.