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Entierran a víctimas de masacre


Los familiares y vecinos de un grupo de indígenas que fueron masacrados por el Ejército guatemalteco en 1981 durante la pasada guerra interna de 36 años, fueron enterraron ayer en medio de exigencias de justicia.
Las exequias fúnebres iniciaron el viernes, en la aldea Patzula, del departamento de Quiché, a 240 kilómetros al noroeste de la capital guatemalteca, con ceremonias religiosas y velatorios que concluyeron ayer con la inhumación de los restos de 43 personas.
La Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA), con el apoyo de la Asociación de Antropología Forense de Guatemala, iniciaron hace un año la exhumación en una fosa común, de las 43 osamentas de mujeres, niños y hombres indígenas.
Estas personas fueron masacradas por miembros del Ejército en octubre de 1981, en el marco de la cruenta guerra interna de 36 años (1960-1996) que vivió este país centroamericano.
Entre llantos y sollozos, supervivientes de esa masacre y familiares de las víctimas, exigieron al gobierno guatemalteco cumplir con los programas de resarcimiento recomendados por la Comisión de la Verdad, la cual en 1999 emitió un informe sobre las múltiples violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la guerra.
Ese resarcimiento, dijo a periodistas Feliciana Macario, dirigente de CONAVIGUA, debe abarcar, además de asistencia económica, "llevar ante la justicia a los militares responsables de estos actos de genocidio en contra de la población indígena".
La dirigente indicó que también es "urgente y necesario" la aprobación de una ley específica para agilizar las exhumaciones de los cientos de cementerios clandestinos en donde se encuentran miles de persona que fueron asesinadas y desaparecidas durante la guerra.
Según la Comisión de la Verdad, el conflicto armado guatemalteco se cobró la vida de unas 200,000 personas, 669 masacres fueron cometidas en contra de la población civil, y más de 50,000 fueron detenidas desaparecidas.
Igualmente impulsará la adopción de nuevas medidas para promover la igualdad de género y la plena vigencia de los derechos de la mujer y los niños, especialmente los derechos económicos, sociales y culturales.
Dedicará también especial atención a los programas para fomentar la paternidad responsable y superar la violencia intrafamiliar.

Como parte de la estrategia de campaña del candidato presidencial por Solidaridad, Guillermo Endara, se ha considerado mantener al margen de declaraciones públicas a su esposa Ana Mae Díaz de Endara. Así respondieron a la solicitud de El Panamá América de conversar con ella.
Sin embargo, Díaz de Endara concedió una entrevista, hace unos meses, a la sección Eva, del diario Crítica, donde indicó que “no se considera alguien decorativo en la campaña de mi esposo. Soy una creyente en los valores éticos y morales; y sobre todo en la capacidad capacidad de él (Guillermo Endara)”.

La esposa del candidato por Cambio Democrático envió el siguiente texto:
“La labor de la Primera Dama es una labor social y de apoyo al Presidente de la República. Cada día la mujer tiene una participación más activa en la sociedad y en la toma de decisiones, está más preparada. Por consiguiente, la Primera Dama deberá, además de apoyar la gestión de su esposo, hacer una labor social en beneficio de los más necesitados.
Dorita Boyd de Pérez Balladares realizó una excelente labor frente al Despacho de la Primera Dama. Durante su gestión se creó el Ministerio de la Juventud, la Niñez, la Mujer y la Familia.
El Despacho de la Primera Dama ha impulsado excelentes proyectos como el de los huertos escolares, prevención de la violencia intrafamiliar y la vacunación masiva.
Un proyecto que me gustaría realizar sería la creación de albergues a nivel nacional para que en caso de desastres naturales los damnificados puedan ser ubicados temporalmente de una manera digna y cómoda. También queremos incorporar un proyecto de prevención y detección (línea de auxilio) de cualquier tipo de maltrato a menores.
La campaña política significa mucho trabajo, pero hemos podido visitar comunidades muy pobres y llevarles algún tipo de ayuda y sobre todo conocer sus necesidades.
Ricardo es muy positivo y seguro de sí mismo, por lo cual nunca ha dudado de haberse postulado para Presidente de la República.
En caso de triunfo me sentiría muy agradecida con el pueblo panameño y con muchas ganas de empezar a trabajar en las obras sociales del Despacho de la Primera Dama.
En caso de no ganar, nos quedaría la satisfacción de haber tratado y conocido más de cerca las necesidades que tiene este pueblo panameño.

 
La esposa del candidato por la Alianza Patria Nueva envió el siguiente texto:
La labor primordial de toda primera dama debe ser la de mantener y
cuidar de la salud física y mental del Presidente. Ella debe mantener la unidad de la familia y cuidar que su entorno familiar sea óptimo de manera que él pueda gobernar con entera tranquilidad espiritual.
La figura de la Primera Dama no es decorativa. El hecho de que en nuestro país hoy día sea así no significa que esa sea una condición “sine qua non”. De hecho nuestros tiempos demuestran todo lo contrario. Países como España, Francia, Estados Unidos y muchos otros, son un sólo ejemplo de primeras damas que “no” son decorativas.
Los meses de campaña han sido intensos y de mucha formación personal. Ver la pobreza todos los días de mi vida no es fácil ni agradable. Hay días que no puedo dormir recordando como en una película, lo que fue mi día y el drama de la vida de tantos panameños.
He aprendido a tolerar las críticas, además, estos cinco años delgobierno arnulfista me han hecho conocer de cerca lo que es el desprecio hacia la ciudadanía y la frustración de las personas. Me ponen a pensar muchísimo sobre las expectativas futuras y me ayudan a poner los pies en la tierra y asimismo transmitírselo a mi esposo.
La gente ya no aguanta más mentiras y así nos lo hacen saber.
Definitivamente que el recorrido es duro y en algunas ocasiones hemoscompartido momentos difíciles pero siempre encontramos la fuerza que nos da Dios y seguimos adelante.
Martín no claudica en lo que cree, esa es una de sus más grandes fortalezas.
De ganar sentiría alegría y responsabilidad; de lo contrario le diría a mi esposo: ¡Vamos pa´lante!


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146685
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América