Con las festividades navideñas de por medio, los candidatos a la Presidencia de Guatemala, Oscar Berger y Alvaro Colom, iniciaron ayer la recta final de las elecciones de segunda vuelta que se celebrarán el 28 de diciembre.
Berger, de la conservadora Gran Alianza Nacional (GANA), y Colom de la centro-izquierdista Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), realizaron ayer los últimos mítines electorales en el interior del país para convencer a los ciudadanos de que voten por ellos.
La Nochebuena y la Navidad, 24 y 25 de diciembre, se celebran en Guatemala con especial veneración, lo que impedirá a los candidatos prolongar hasta el último momento sus campañas proselitistas, pues la población, entusiasmada con las festividades, hace caso omiso a la actividad política.
En cambio, miles de personas abarrotan los centros comerciales de las áreas urbanas y participan en fiestas y posadas, propias de las fechas, organizadas en sus lugares de trabajo o barrios residenciales.
Pese a ello, según los sondeos de opinión publicados por la prensa local, la mayoría de guatemaltecos aseguró que acudirá a las urnas el próximo domingo para elegir a su nuevo Presidente.
El favorito para ganar los comicios, con una ventaja de 18 puntos sobre su contendiente, según las encuestas, es Berger, quien desde hace cuatro días transmite, junto a su esposa Wendy, mensajes en la radio y la televisión pidiendo a los ciudadanos que voten por él.
Por su parte, Colom ha buscado en los últimos días revertir los pronósticos y ha intensificado su actividad electoral en las comunidades del interior, mayoritariamente habitadas por indígenas, con la esperanza de convencer a éstos de que le apoyen.