El Senado indio aprobó una ansiada ley que reserva a las mujeres un tercio de los asientos en las cámaras legislativas indias, en una caótica sesión empañada por los ensordecedores gritos de un grupo de opositores.
La norma, que aún tiene que pasar por la Cámara Baja (Lok Sabha), contó con el apoyo del gobernante Partido del Congreso y el principal partido de la oposición, el conservador hinduista Bharatiya Janata Party (BJP), entre otros.
Un total de 186 senadores votaron a favor y tan sólo uno en contra, ya que muchos de los que se mostraron contrarios no se hallaban en el hemiciclo en el momento de la votación.
La práctica totalidad de la sala estaba a favor del texto, pero ello no evitó que senadores de los partidos que defienden a las castas bajas y las minorías desfavorecidas organizaran una monumental bronca desde que el texto fue presentado por el presidente del Senado, Hamid Ansari.
Sus señorías cantaron repetidamente al unísono eslóganes como "Retirad la ley" o "Cuotas para mujeres musulmanas", que eclipsaron la esforzada voz de Ansari.
Las cámaras de televisión mostraron a la plana mayor del Gobierno, que acudió al pleno con el primer ministro, Manmohan Singh, a la cabeza, aguantando con grandes dosis de estoicismo y estupor los cánticos, sin ni tan siquiera girarse para reprender a los alborotadores.
Tras unos momentos críticos en los que la sesión corría el riesgo de posponerse de nuevo y un senador profirió gritos histéricos durante varios minutos, la situación se recondujo cuando los senadores agitados fueron acompañados por los guardas a la salida.
Todos los portavoces a favor de la norma destacaron su carácter "histórico", ya que durante 13 años se ha intentado introducir en la Cámara Baja y no ha salido adelante antes de que expirara la legislatura.
Pese a que una mujer -Sonia Gandhi- preside el partido que encabeza el Gobierno, el hemiciclo está dominado por los hombres.