El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, se apresura a conseguir la autorización parlamentaria para el despliegue de soldados norteamericanos, dado que la guerra parece inminente y Turquía podría salir perjudicada.
Erdogan anunció ayer, que el Parlamento debatirá hoy o mañana una nueva petición del Gobierno para autorizar el despliegue de tropas de EU en Turquía. A pesar de la calma con la que las pronunció, las palabras de Erdogan denotan el clima de urgencia que se ha instalado en el nuevo Gobierno turco.
Hasta la misma mañana de ayer, el líder del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PDJ) aseguraba que la propuesta no llegaría al Parlamento hasta que éste hubiera recibido y aceptado el nuevo programa de Gobierno.