Las autoridades reanudaron la semana pasada la erradicación de la planta que había suspendido el 15 de marzo para poner fin a las protestas de los cultivadores en la localidad selvática de Tocache, en la vertiente oriental de los Andes.
La polémica por la erradicación surgió a partir del Acta de Tocache, suscrita por el ministro de Agricultura, José Salazar, y dirigentes campesinos, que contempla el empadronamiento de los cocaleros y el pago de indemnizaciones.
Tras vencerse el plazo de la suspensión, el presidente peruano, Alan García, abogó por "bombardear" las pozas de maceración de hoja de coca y los aeropuertos de los narcotraficantes, al reconocer que la producción de droga es uno de los problemas más graves que afronta su país.
El ministro del Interior, Luis Alva Castro, reiteró que la lucha contra el narcotráfico "es decidida" y prometió "destruir todas las pozas de maceración".
El presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios, Cocaleros y Forestales de Yanajanca, Branly Maldonado, reconoció que el programa "ha generado violencia".
Denunció que los encargados de la erradicación no sólo destruyen las plantaciones de coca, sino también los cultivos de cacao.
Perú ocupa el segundo lugar como productor de hoja de coca, con una producción anual de 100, 000 toneladas, de las cuales sólo 9, 000 pueden ser utilizadas en el consumo legal y tradicional.
Según cifras oficiales, cerca de 60, 000 familias peruanas producen coca en 14 valles agrícolas repartidos en el centro y sur de Perú, con un pago mínimo de parte de los narcotraficantes.
Ben Rhode, experto del centro de estudios Chatham House de Londres, cuestionó lo afirmado por Irán en su programa nuclear.
"Afirmar que (Irán) puede producir uranio a escala industrial es una exageración. No pueden operar sus centrífugas de forma consistente o efectiva. Por tanto, que hayan instalado 3, 000 centrífugas (si lo han hecho) no les sitúa a escala industrial", destacó Rhode a la agencia británica BBC.
Técnicos nucleares en Viena advirtieron anteriormente que un país que solo tiene 1, 000 centrífugas enriquecedoras de uranio, posee una cantidad "insuficiente" de material para cargar una bomba atómica.
Los analistas indican que el objetivo primario de Irán es abastecer el 20% de su electricidad por medio de las centrales nucleares de uso civil, debido a la excesiva demanda local.
Con 70 millones de personas y más de 30 ciudades con una población de un millón de consumidores, la opción de la energía nuclear resulta a largo plazo barata y atractiva frente al petróleo.