Comer dos o tres veces pescado por semana durante el embarazo favorece el desarrollo neurológico del niño y aumenta su capacidad intelectual, según una investigación.
El estudio revela que los ácidos grasos poliinsaturados del tipo DHA (ácido docosahexaenoico) son capaces de pasar la barrera placentaria y podrían ser los responsables de este efecto positivo sobre las capacidades cognitivas de los niños en cuanto a inteligencia, expresión verbal y memoria.
Según el Hospital del Mar de Barcelona, para este trabajo se estudiaron 392 mujeres y sus hijos con una dieta rica en pescado, a las que tras dar a luz se les pidió que rellenaran un cuestionario sobre sus hábitos alimenticios durante el embarazo.